Depedro: El remedio perfecto – Santana 27

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Depedro presentó su disco «Máquina De Piedad» en una Santana 27 con buena entrada

Aboulomanía: desorden mental en el cual el paciente experimenta graves cuadros de indecisión en los diferentes campos de su vida cotidiana. Pues bien, este pasado fin de semana tuvimos un poco de este desorden emocional debido a la cantidad de conciertos y alternativas que llenaban el gran Bilbao. Uno no recuerda algo así ni en tiempos pre covid, y parece que no será el único a la vista de todas las cancelaciones  que han habido, giras pospuestas y nuevos tour que están por llegar.

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Con este difícil, pero a la vez esperanzador, panorama musical, Depedro llegaba a la sala de Bolueta a presentar su «Máquina De Piedad», y todos nuestros cuadros de ansiedad se esfumaron en el momento que Jairo y su banda pusieron el primer pie en la tarima. Su actitud de noche de fiesta contrastaba con el título de la primera canción del repertorio “Noche Oscura”. Ritmos del mundo que Depedro combinan y enlazan a la perfección, liderando un viaje por tierras mejicanas con “DF”, africanas con “Causa Común”, sudamericanas con sus clásicas “Panamericana” o “Llorona”, francesas con “ Nubes De Papel” o norteamericanas cuando se ponen el traje de brass band y bajan a mimetizarse con el público para “El Pescador”. También hubo momentos más íntimos, que, todo hay que decirlo, el público no parecía  conectar demasiado. 

Jairo parecía estar pasándolo muy bien sobre el escenario, al igual que el resto de la banda, y clavaba continuamente la mirada en los asistentes como buscando ese gesto de aprobación o complicidad, un escáner de tanteo y preocupación por ver si desde abajo se estaba entendiendo y disfrutando de su propuesta, porque él sí que lo estaba haciendo. Tanto es así que le pudimos ver como al final de uno de los temas pedía perdón a su guitarrista Kike Fuentes excusándose entre sonrisas con un “me he venido arriba”. 

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Bien acompañado por sus cuatro compañeros de viaje, cada uno de ellos como una de las cuatro ruedas necesarias para transitar por las carreteras transcontinentales que componen su mapa sonoro. Héctor Rojo, bajista, cogió la delantera en “Diciembre” cantando una de sus estrofa cual Pucho, Martín Bruhn, con su batería recién estrenada, pegando cada golpe con delicadeza y suavidad,  Kike Fuentes con sus momentos de solos mas rockeros y su guitarra de doce cuerdas, y Martin Wenk polifacético multinstrumentista a destacar por sus aportes con los elementos de viento y acordeón. 

A la hora de duración del concierto, Depedro seguía sobre el escenario sin ganas de abandonarlo para marcarse un triple combo emocional con “ Diciembre” , “Te Sigo Soñando” y “Plegaria De Los Sufridos”.  Y antes del bis, quiso hacer bailar a las casi 500 almas que allí se congregaron con “Nubes De Papel” y también dejar su poso más emocional con “Llorona” dónde vimos a Jairo cantar de una manera cruda y descarnada como nunca en toda la noche. La vuelta del mini descanso fue progresiva, manteniendo el tono íntimo con “Solo quería” en modo casi cantautor, pero pinchó con “Todo Lo Otro” no haciéndola conectar con el público, arriesgado para un bis del que se espera grandes hits y ritmos que mantengan la euforia . Nada que no arreglara el broche final con “Un Hombre Bueno”.

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Ahora ya lo saben, si tienen varios planes y la  aboulomanía hace acto de presencia en sus cabezas, busquen en la agenda a Depedro y vayan, es un buen remedio que no le recetará ningún médico, sólo Bilbao Indie Music.

 

Fotos y texto: Dave Blanco

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