Bilbao BBK Live 2024: suma y sigue

El Bilbao BBK Live suma y sigue con una propuesta madurada y reposada

Termina una nueva edición del Bilbao BBK Live y ya van 17 de un festival que, sin grandes novedades, presenta una propuesta madurada y trabajada todos estos años. Y a falta de grandes nombres que muevan masas, un cartel con diferentes estilos y propuestas (Basoa o Lasai desde hace varias ediciones) hacen que el festival se mueva siempre en torno a los 110.000 espectadores entre las tres jornadas. Además, para ser considerado uno de los «macro-festivales» del país, desde nuestro punto de vista (más de uno/a no lo compartirá), los accesos y la movilidad dentro del festival es correcta.

Jueves

El festival arrancó fuera de Kobetamendi, precisamente en los exteriores de la sala BBK, en plena Gran Vía de Bilbao. Los encargados de hacer los honores fueron dos ex-concursantes de Operación Triunfo. Alba Reche y Martín Urrutia dieron el pistoletazo de salida a los tres días de festivales, aunque entre los asistentes había mucho que después no subiría al recinto. Lo decimos porque ya desde primeras horas de la mañana, adolescentes en pleno «fenómeno OT» se agolpaban con carteles y merchandising de Martín Urrutia, concursante precisamente de la última edición.

Primera salió Alba Reche que pese a ser valenciana reconoció su amor por el euskera y cantó el «Txoria Txori», bien acompañada por los coros del público. Tras ella, salió Martín que desató la locura y es que el griterío se repetía cada vez que el de Getxo agradecía la presencia del público. Muchas versiones y algún tema propio.

Ya en el recinto, nuestro primer artista fue Shinova. La banda bizkaína actuó en el escenario San Miguel (el «número 2») que llevaba la misma fórmula que el principal en cuanto el FOH, desaparecía la gran mole en el centro para llevar dos carpas más pequeñas a cada lado para controlar luces, sonido y demás aspectos técnicos. El sonido en las primeras filas no fue malo y no destacaron los visuales en una actuación correcta para tratarse de un conciertos en un festival a eso de las 19:30 de la tarde. Fue una buena manera de arrancar los conciertos.

Por unos minutos nos perdimos la acción especial de esta edición en el Bilbao BBK Live 2024 y es que Barry B y el cantante de Carolina Durante estrenaron su último single juntos con una «batalla de boxeo» en medio del recinto. Tras esto quisimos estrenarnos con Sen Senra en el escenario principal y aún reconociendo que no es nuestro estilo preferido, fue un concierto que nos gustó. Seguimos sin entender el porqué de la toalla en la cabeza para salir a escena y la escenografía, pero en lo musical se hizo ameno.

Le dimos una oportunidad a la excelencia de Air interpretando «Moon Safari», pero tras su éxito «Sexy Boy» decidimos escuchar a los murcianos Nunatak en el escenario Firestone dedicado a las bandas menos conocidas. Tocaron nuevas canciones y repasaron alguna de anteriores discos como «Aún Respira» o «El Grito». Buen show con una propuesta más tradicional para las nuevas generaciones.

Los ingleses Massive Attack eran los cabeza de cartel de la jornada con su electrónica contundente. Pero más contundentes fueron los mensajes que constantemente aparecían en la pantalla gigante y que muchos de ellos fueron llevados al euskera. Mensajes para reflexionar y que en muchas ocasiones hacía perder el foco de la parte más sonora.

Cerramos la jornada con Los Planetas que tras 30 años (siguen vivos de milagro como el propio Jota reconoció) interpretaron su disco «Super 8» con algún súper éxito no de ese disco. Hubo algún cambio de letras que no gustó y lo que tampoco gustó en exceso fue el sonido del escenario. Había que estar entre las primeras filas para poder decir que el sonido era correcto (tanto en volumen como en detalles). Esto sucedió también al día siguiente por que entendemos que fue algo general y no solo de Los Planetas. La lluvia hizo acto de presencia en Bilbao.

Viernes

El viernes amaneció con lluvia, pero no nos echó atrás para disfrutar en el kiosko del Arenal del dúo Parquesvr y La Habitación Roja. El público que allí estuvimos (paraguas en mano) disfrutamos de las letras de los primeros (siempre divertidas y muy directas) y de la propuesta musical más cuidada y pensada de los segundos, que cerraron con «Ayer» y «Indestructibles». Anunciaron disco para después de verano así que es posible que les veamos pronto por aquí en alguna sala.

De nuevo en recinto quisimos seguir la estela del indie nacional y vimos a Standstill. Comenzaron con algún minuto de retraso y al principio se les vio bastante incómodos con el sonido. Actuaron en la carpa Beefeater, que nunca es el mejor escenario acústicamente hablando y eso afectó. Aún así, satisfechos de volver a ver a este grupo que tiene entre sus filas a grandes nombres como Enric Montefusco, Ricky Falkner o Ricky Lavado.

Tras un breve paso por Khruangbin, decidimos ver una nueva propuesta: Jordan Rakei. En el escenario Txiki, ese que apenas tiene lona de fondo de escenario y que deja apreciar la naturaleza que rodea el recinto de Kobetamendi, el neozelandés dio uno de los bolos a destacar. Multi-instrumentista y rodeado de una gran banda, nos recordó mucho a Morgan y su calidad.

Tuvimos que abandonar a Jordan porque llevaba la hora de uno de los nombres que teníamos apuntado en amarillo: Parcels. Les tocó el segundo escenario y debido a la gran afluencia de público lo vimos desde una distancia considerable. Ahí nos dimos cuenta que el sonido no era el mejor y eso que el show estaba siendo animado y muy divertido, lo que se espera en los festivales.

Y llegó la hora de uno de los shows del Bilbao BBK Live 2024 (media hora de retraso mediante). Pero visto el espectáculo se le pudo perdonar a Grace Jones. La jamaiquinoestadounidense derrochó una energía desbordante a sus 76 años en, eso sí, un bolo no demasiado extenso pero que tuvo cambio de look por canción y un final digno de admirar (más de 10 minutos de baile del hula-hop mientras cantaba, presentaba y se despedía). Las canciones se hacía algo largas y en tramos repetitivas pero el show en sí de Grace Jones nos tuvo hipnotizados durante la hora larga de actuación.

Despedimos el viernes con nuestra mayor decepción del festival: Meute. De nuevo les tocó el escenario San Miguel que no tuvo su mejor versión. Ya les conocíamos de otras veces y les faltó lo que otras veces sí hemos disfrutado con ellos. Una pena.

Sábado

La última jornada del Bilbao BBK Live lo abrimos en recinto (no había fuerzas para los del ciclo Bereziak) con Zea Mays y El Columpio Asesino. Nada que descubrir pero todo para disfrutar. Aiora y los suyos, sin grandes alardes escénicos, dieron buen bolo (estábamos en las primeras filas del escenario «maldito») incluyendo esa versión de «Corazón De Tango» de Doctor Deseo. Los navarros tuvieron el privilegio de actuar en el escenario principal en uno de sus últimos bolos antes de parón definitivo y lo supieron aprovechar. Los años de carrera les han llevado a éxitos como «Diamantes», «Babel» o la archiconocida «Toro».

Decidimos darnos un respiro para el que sería nuestro plato fuerte del festival: Jungle. Los londinenses dieron a nuestro parecer el mejor concierto del festival. Sus hits fueron bailados por una masa que llenaba el escenario principal y que impregnó el festival de «buen-rollo». «Back On 74», «I’ve Been In Love» o «Busy Earnin'» combinan la electrónica con el R&B, el soul y el funk de la mejor manera. Se les vio disfrutar en el escenario y eso se transmitió. Un 10 por Jungle.

Y para cerrar el festival llegaban Arcade Fire, el otro gran nombre del festival y que repetían tras su actuación de 2016. Los canadienses celebraron con el público (fueron innumerables las veces que bajaron del escenario Win Butler y Régine Chassagne) y buscaron coros para ser los encargados de cerrar por todo los alto el Bilbao BBK Live 2024.

En la lista de artistas y grupos nos dejamos a muchos en el tintero, pero un macro-festival como este no da para todo. Nombres como Alcalá Norte, Chalk, Slowdive, María José Llergo, Albert Plá, Underworld o The Prodigy se nos quedaron ahí, unos porque esperamos verlos en sala y otros porque ya no dábamos para más.

Balance

En cuanto a la organización, el festival se pude decir que tiene cierta madurez dada por los años. No ha habido grandes novedades, el público habitual sabe lo que se va a encontrar y eso muchas veces se agradece. Siempre hay detalles a mejorar como los baños (o más bien dicho el uso y limpieza, sobre todo desde el punto de vista femenino) ya que el sábado en varias zonas estaban inservibles o el ya mencionado sonido del escenario San Miguel. También se podría esperar un gran nombre, pero para eso ya están los estadios o los macro-conciertos.

La edición de 2025 ya está más cerca. Apunta los días: 10, 11 y 12 de julio.

Texto: David Pereda

Fotos: Bilbao BBK Live

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