Ebrovisión 2024: la vuelta de tuerca definitiva

El Ebrovisión del 2024 bate récords de asistencia con 22.000 personas y afianza la apuesta «truncada» de la pasada edición

Si hay un festival en el calendario que no nos solemos perder de la zona norte es este: el Ebrovisión. Un evento de mediano formato que se aleja de las grandes aglomeraciones y que desde la comodidad para el asistente sigue dando pasos. El año pasado dejó de lado el multifuncional de Bayas para tener su propio recinto y abandonaba la mítica fábrica de Tornillos para darle más valor a la parte vieja de Miranda de Ebro. La climatología truncó parte de ese deseo el año pasado, pero este 2024 ya sí se pudo llevar a cabo, pese a que el jueves la banda Veintiuno tuvo que cancelar su concierto y limitarse a un breve acústico entre el público.

Viernes: el recinto

Cuestiones mayores no nos dejaron disfrutar del Ebrovisión hasta que La Paloma abrió el escenario La Salve del recinto principal. Bastante público para ver a los madrileños donde destacaron «Todo Esto» y su odio a «La Edad Que Tengo», buen arranque.

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Foto: © Rodrigo Mena Ruiz – Ebrovisión

Los siguientes fueron Cala Vento, estos en el escenario principal. Enésima vez que les veíamos en directo y, de nuevo, gran concierto sin demasiado artificio pero sonido excelente. Igual echamos de menos algún cambio en el set, pero eso nos pasa por verles tanto, no será mala señal, ¿no?

Shego fueron las siguientes en un escenario La Salve que necesitaba de ellas. Intercalaron canciones propias como «Vicente Amor» o «Oh Boi», versiones como «Merichane» de Zahara y manifiestos feministas, por cierto, muy necesarios oídos algunos comentarios de señoros que nos rondaban.

Los platos fuertes

Mientras en la zona VIP se repartían menús especiales de cocineros con estrella Michelín de Miranda, en el escenario se preparaba nuestro primer plato: Iván Ferreiro. Rodeado de sus músicos habituales, despachó su último trabajo «Trinchera Pop» con los clásicos de sus anteriores trabajos como «Años 80», «El Dormilón», «Cómo Conocí A Vuestra Madre» o «Turnedo». Avisó que hablaría poco y lo cumplió para darle más tiempo a la música. Nuestro 10 del Ebrovisión 2024.

Foto: Miles Kane © David Pérez Cejuela – Ebrovisión

Como segundo plato llegaría Miles Kane. Hacía unos meses se había pasado por Bilbao en un concierto que dejó a los fans del artista fríos ya que vino en solitario. En este ocasión con la banda, volvió a dejarnos helados y es que a los 45 minutos abandonó el escenario por problemas con la voz. Un inicio enérgico no hacía sospechar lo que se venía. Varios fueron los momentos que tuvo que apoyarse en los coros de sus compañeros para seguir con las letras. Avisó que tocaría dos más y así lo hizo. Se marchó con «Come Closer» y «Don’t Forget Who You Are» apoyado esta vez en los coros del público. Entre esto y la bajada de temperatura de la noche burgalesa, dejamos a Delaporte para futuras ocasiones.

La sorpresa más anunciada

El sábado se abría con un concierto sorpresa en el Castillo de Miranda. Echamos un poco de menos esos 2-3 conciertos de la Fábrica de Tornillos que cambiaban por el del castillo y los dos «siesteros» que complicaban la logística. La sorpresa (anunciada por algunos) mereció la pena y es que el grupo de moda del panorama nacional hizo presencia: Alcalá Norte. En un enclave privilegiado pudimos ver en directo por primera vez a los de Ciudad Lineal. Poco más de su «La Vida Cañón» habíamos escuchado y nos sorprendió. Primero por el desparpajo del batería como maestro de ceremonias y después por el gran sonido y las canciones que entraban fácil sin llegar a aburrir pese a ser nuestro debut con ellos. Tuvieron la inestimable ayuda de «Ebr(i)o Man» y de un público con ganas de los madrileños.

De vuelta a Anduva

Para esta segunda jornada del recinto principal tocaba Camellos, banda ya clásica que se mueve entre el garage pop y el pospunk melódico. Bastante público coreando himnos como «Arroz Con Cosas» o más nuevas como «Loros». Tras estos llegó la arriesgada propuesta de Maika Makovski y su formato de cuerdas y percusión, todos ellos sentados. No nos terminó de convencer ese cambio de estilo después de Camellos y a pesar de que musicalmente no tenemos dudas que fue un 10, el festival pedía algo más. Por cierto, según la misma Maika reconoció, el formato era para ir en contra de los festivales…

Nos perdimos a Repion reponiendo fuerzas para ver a Mikel Erentxun. El de Caracas, escoltado por una buena banda, repasó sus nuevos temas aunque no hubo duda de que el público se vino arriba con los clásicos de Duncan Dhu. «Cien Gaviotas», «Esos Ojos Negros» o «En Algún Lugar». Por el perfil de público del festival no dudamos que se disfrutó mucho del donostiarra.

Foto: Arde Bogotá © Rodrigo Mena Ruiz – Ebrovisión

Y el plato fuerte del día y del festival llegaría con los murcianos Arde Bogotá. Pocas palabras hay que añadir sobre la banda que se está recorriendo todos los festivales nacionales y próximamente internacionales y es que fue el primer grupo que se anunció para el Ebrovisión 2024, ya en el propio Ebrovisión 2023 (lee la crónica de esa edición aquí). Casi todos sus temas son coreados y los llevan al directo de tal forma que retienen al público desde los primeros acordes. «A Lo Oscuro», «Los Perros», la íntima «La Salvación» o la sobrecoreada «Virtud y Castigo» hacen de Arde Bogotá una fiesta absoluta. Cerraban Ibibio Sound Machine (sustituyendo a Chk, Chk, Chk!) que no pudimos disfrutar.

El festival volverá en 2025 para celebrar su XXV aniversario. Nosotros no faltaremos. Los primeros abonos ya están a la venta a precio reducido aquí.

¡Larga vida al Ebrovisión!

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