Bilboloop 17′: Cavaliere / Jerry Williams / Hinds

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Bilboloop 17′ (18/11/2017)

Expectativas cruzadas

La imagen de la puerta del Kafe Antzokia media hora antes de los conciertos de la última jornada de Bilboloop 17′ fue la precuela del espectátulo que íbamos a presenciar. El reguero de público y artistas que  fumaban y charlaban entre ellos y entre ellas como si se conocieran de toda la vida, nos preparó subliminalmente para una noche intensa y cargada de talento que no renunció a la comodidad, al compadreo y al placer de escuchar y fabricar música “por amor al arte”.

Desde que nació en 2002, Bilboloop tiene la filosofía de impulsar a bandas emergentes y contrastadas en el panorama musical euskaldun, nacional e internacional. Es un formato que ha dado durante 16 ediciones el pistoletazo de salida a formaciones que a día de hoy, tienen una interesante trayectoria como son La Habitación Roja, Rural Zombies, Sonic Trash, La Bien Querida, Charades y un gran etc.

Cavaliere

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El de Cavaliere fue el primer concierto de la jornada del sábado y consiguió pasar de 30 personas aprox. a más de 150 en cuestión de diez minutos. Una imagen mágica. El concierto empezó a las 21:46 con “Final”, un tema nuevo que fue el culpable de calentar a ese público que crecía por instantes. Álvaro Segovia, el frontman de la banda bilbaína, demostró que tiene tablas e interactuó con el público como si fuese un colega más, aunque hubo varios momentos en el mismo concierto que su voz, la principal, se escuchaba muy baja.

El indie rock enérgico se impregnó en el público que coreó “Demasiado” y “La hora de la violencia” con ganas. Ciertas pinceladas funk en algunos riffs, blues rock y toques punk sobrevolaron todos los temas. Mención especial merecen Eneko Cepeda al bajo y Galder Creo a la percusión. La fuerza de la batería subía la intensidad mientras las filigranas con acoples de sonido del bajo sumaron elegancia y libertad. Rock potente siempre es una buena manera de empezar

Jerry Williams

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Tras prueba de sonido llegó el turno de Jerry Williams y su banda. El sábado fue la primera vez que actuaron en el estado y se notó la excitación y las ganas de comunicarse con el público. El espectáculo de la banda inglesa comenzó con dos de sus temas más conocidos: “Mother” y “I’m not in love with you”.

La de Portsmouth demostró su destreza creadora quedándose varias veces sola o con su guitarra ante el público. No necesitaba a nadie más. La expresión corporal de Williams ocupaba todo el escenario y temas como “Boy, oh boy” fueron aclamados. Una de las mejores partes fue cuando anunció que la siguiente canción sería “Boys don´t cry” de The Cure que tocaron con dos guitarras, una voz y el acompañamiento de parte del público.

El indie pop se fusionó con un rock sencillo o con country muy bailable hasta terminar con “Hearing you sad” a gritos. Este concierto nos sorprendió y nos gustó más de lo que creímos en un principio.

Hinds

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Tras descanso llegó el turno de las madrileñas Hinds, que dieron un buen concierto pero puede que las expectativas superaran a lo que realmente fue. Empezaron con los temas “Garden” y “Fat calmed kiddos” con las guitarras principales de Carlotta Cosials apoyada por Ana García. Las dos músicas se marcaron muy buenos punteos junto a un buen bajo controlado por Ade Martín y una punzante Amber Grimbersen a la batería.

Había público ataviado con camisetas del grupo y estuvo muy entregado durante todo el concierto. Los sonidos viajaron entre el garage rock, el pop, el lo-fi y otros estilos afines que se combinaron muy acertadamente. Esto, junto a la actitud del cuarteto, creó una atmósfera desgarrada muy en contacto con las corrientes DIY.

La banda madrileña tocó “Castigadas en el granero”, “Holograma” y “Bamboo” entre otros temas y quizás fueron las dilatadas pausas entre canción y canción las que desinflaron el espectáculo. Sorprendieron con temas inéditos y anunciaron nuevo disco. La primera fila del público invadió las escaleras del escenario y se agradeció sentir el calor entre la masa de gente y el grupo. “San Diego” fue la última apuesta de la noche y lo firmaron con coreografía y final por todo lo alto. Fue un buen final pero esperábamos más.

La noche acabó con buen sabor de boca y con la certeza de que las expectativas pueden trastocar el resultado final de un festival.

Nueva edición de Bilboloop que trajo lo mejor de aquí, de ahí y de allí. ¡Nos vemos el próximo año!

Texto: Pepa Ferreiro

Fotos: Dave Blanco.

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