Capsula – Kafe Antzokia

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ticketea

Bowie inmortal

En la semana en la que se cumplían 2 años desde que David Bowie nos dejaba, Cápsula retomaba su particular homenaje a la figura de Bowie con su espectáculo “Dreaming Of Ziggy Stardust”, el cuál, tras varios años de conciertos y un disco después (y su pertinente reedición), van a concluirlo con las últimas fechas durante los próximos días antes de ponerse a trabajar en el nuevo material.

Una de estas últimas fechas tuvo lugar el viernes en la capital vizcaína, en un Kafe Antzoki que, como nos tiene acostumbrados últimamente, puso el cartel de todo vendido minutos antes del comienzo de la actuación.

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Donde caben 3 caben 7

Son varias las veces en las que hemos podido ver a Cápsula, pero nunca hasta ahora con este espectáculo y con tantos componentes en la formación. Martín ha optado por rodearse de músicos de grandes bandas locales como Last Fair Deal, The Moonshakers o Audience y el séquito suena de fábula. Y eso que Cápsula son muy dados a versionar temas de Bowie en sus conciertos con una formación clásica (batería, bajo y guitarra), pero lo del viernes lo mejoró notablemente. Dos baterías (una de ellas eléctrica) al fondo del escenario cada una sobre una plataforma, teclados, varios pies de micro en primera línea y mucha guirnalda plateada que adornaba y cubría los pies de micro y parte del fondo del escenario, excepto la mítica lona que acostumbran a llevar con el nombre de la banda y su característico tigre.

Al igual que el “Ziggy Stardust”, la actuación comenzó con “Five Years”, de las más tranquilas que sonarían en la noche y que sirvió para terminar de ajustar el sonido. Con “Moonage Daydream” el vendaval de Martín y Gaizka Insunza (Audience) empezaron a hacer de las suyas en lo que sería una noche de rock & roll setentero. Poco a poco el escenario se les quedó pequeño y pasaron más tiempo al borde de las escaleras que bajan hasta el público que en el propio escenario, bajando en varias ocasiones Martín para meterse entre el público.

“It Ain’t Easy” fue interpretada vocalmente por Coni como lo serían posteriormente tras el bis “Lady Stardust” y “Star”. Puede que para un fan esto le haya sonado raro, pero lo de Cápsula no pretende ser un grupo tributo al uso, sino que es un homenaje, un reconocimiento en modo de interpretación propia, muy sentida y respetuosa.

Continuando con la actuación, tras “Hang Onto Yourself”, sonó la canción que da título al disco homenajeado en cuestión, “Ziggy Stardust”, y aquí Martín ya no pudo contenerse más y empezó a soltar su recital de saltos tan característicos. Gonzalo Portugal (Last Fair Deal) fue de las tres guitarras el más “comedido” en comparación con las otras dos, pero sólo por comparación ya que la impronta de Gonzalo y sus punteos punzantes y profundos se hacen notar.

Bowie & friends

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Dentro del “Ziggy Stardust” podemos encontrar grandes temas e himnos que ponen en pie y a bailar a cualquiera, y eso fue lo que pasó por ejemplo con “Suffragette City” o con “Rebel Rebel”, la primera de la noche que no pertenece al disco en cuestión, porque lejos de centrarse en un disco, Cápsula pican de otros discos de Bowie y de otros coetáneos como T.Rex con su “Get It On” o Iggy Pop y su “I Need Somebody”.

Es evidente que los setenta marcaron una época para Martín y los suyos, algo que dejan bien claro en todos sus discos y más aún en sus directos en los que siempre aparece algún nombre de la época entre canción y canción en los “speeches” de Martín.

Momento mágico de la noche para “The Jean Genie” y las guitarras de Gonzalo y Gaizka sonando mástil con mástil sentados a pie de escalera y con Martín agazapado entre el público agachado, centrando el protagonismo y las miradas en sus dos compañeros, en un alarde de blues y buen hacer a las seis cuerdas de ambos. “Soul Love” cerró la primera parte del setlist tras la cual en el comienzo de los bises Coni, como bien apuntábamos antes, interpretó dos temas. Hasta entonces la dupla Mariana Perez (Sonic Trash) y Alba Granados (Moonshakers) había sido la encargada de llevar el timón del concierto en la percusión, algo como bien apuntó Martín “histórico” en Euskadi (y parte del extranjero añadimos nosotros). El relevo a Mariana se lo dio el venezolano Jorge Cayama durante buena parte de los bises y aprovechó para arropar en los coros a Ruben Garatea (Audience) que estuvo en los teclados.

Bises

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Y decimos bises, en plural, porque fueron dos. Para el segundo y último bis, la banda nos dejó una canción que no podía faltar, aunque no forme parte del disco homenajeado, “Heroes”. Seguramente la canción más cantada e interpretada de la historia de Bowie y que el viernes no iba a ser menos.

A estas alturas de la noche los cuatro componentes del grupo de cuerdas de la noche ya pasaban más tiempo en las escaleras que en los pies de micro, como queriendo sentir aún más de cerca al público o queriendo hacer del público uno más de la banda. David Hono (Sonic Trash) se sumó a la fiesta para la última canción “Run Run Run” the The Velvet Underground, la cual cantó a dúo con Martín ya con todos los componentes de la noche sobre el escenario, en lo que fue el fin de fiesta definitivo, y que acabó con la batería desmantelada con varios de sus componentes repartidos por todo el escenario y los nueve músicos en fila abrazados de cara al público.

Un homenaje que se fraguó en los primeros Izar & Star y que ahora sí, parece que va tocando su fin, aunque del sueño de “Ziggy Stardust” no nos queramos despertar nunca.

Texto y fotos: Dave Blanco.

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