Ez Dok Fest 2018: Viernes
Agua y volumen para ballenas
El pasado viernes arrancó el Ez Dok Fest, un nuevo festival organizado por los chicos que llevan el bar Ez Dok de Eibar y que tras el éxito de la jornada del pasado año en su propio bar, decidieron montar algo gordo. ¡Y vaya si lo montaron! Dos días de festival, en el complejo deportivo de Unbe, rodeado de un paisaje cuanto menos evocador, que parecía sacado de película. Además, debido a la maravillosa climatología vasca, la ballena anunciadora del festival podía haber hecho acto de presencia entre pinos y caucho.
La apertura de puertas del primer día, prevista para las 18h, se retrasó, tanto que casi a las 19h, todavía hacíamos cola para entrar.
Vulk

Los primeros en actuar fueron los bilbaínos Vulk, grupo de moda que no falta en casi ningún evento y que tras su (demasiada) tempranera actuación, ponían rumbo al Primavera Sound. Con algún minuto de retraso, los cuatro punks salieron a escena, con su estilo propio, sin hacer ruido hasta que suena la primera nota. Un nítido «Vulk» y arrancaron.
Llegaban presentando su segundo trabajo «Ground For Dogs» (2018), un LP de 8 cortes que sigue su línea de punk alternativo. De este sonaron «Neu Vision», la euskaldun «Behiaren Begirada» o «At The Wet Columns». Tampoco se olvidaron de su anterior trabajo «Beat Kamerlanden» (2017) con temas como «Something Internal» o «Brazil». Notas y letras directas y contundentes, sin demasiadas «parafernalias», a la yugular.

35 minutos de actuación que dejó con ganas de más. No tendremos que esperar mucho y es que podremos volver a disfrutar de ellos, esta vez en el Kafe Antzokia de Bilbao, el próximo 30 de junio junto a Cala Vento y Serpiente (entradas aquí).
Joseba B. Lenoir
El siguiente en salir a escena era el proyecto personal de Joseba B. Lenoir. Un tipo, guitarrero hasta no más poder, que dejó Willis Drummond hace relativamente poco para centrarse en proyectos como este. El viernes se presentó junto a Miren Narbaiza (MICE), bajo y dos baterías (chicas las dos).

La jornada ya empezaba a acumular retraso y todavía sin demasiado publico, Joseba llegó para presentar su último EP (de sólo dos canciones) «Haiek Izorra Nahi Haute» (2018). De ahí sonaron los dos temas; el primero, de mismo nombre, y el segundo «Kantu Odolostuen Bluesa».
La actuación destacó por la base de Miren y los punteos de Joseba, bien secundados por bajo y baterías. Echamos de menos algo más de interacción entre percusiones, posiblemente la falta de tiempo no dejó sitio para más. De su anterior trabajo «Eguzkiari Begira» (2016) sonaron «Su Haren Inguruan», la balada «Erredura II» o «Ez Itzali», con la que cerraron los 45 minutos de bolo. Dedicaron a los fans y reclamaron asistencia a las salas con «Izaki Arrotz Hontara»; no sabemos si le harían mucho caso, demasiada gente al lado de la barra… ¿Estarían a resguardo ante la anunciada tormenta?

Dead Bronco
Cambio de estilo, llegaba Dead Bronco. Con Matt Horan a la cabeza y estilo americano (algo hay en él), los 5 «broncos» presentaban su último trabajo «Driven By Frustation» (2018). Sonaron»Scumbag» o «I Hate You», donde Matt decidió interactuar con el público y presentar cada tema con su particular acento y humor.

Lo que era amenaza se convirtió en realidad y la lluvia se sumó al Ez Dok Fest. Los paraguas y ponchos de plástico empezaron a hacer acto de presencia y sólo los pogos de las primeras filas consiguieron que su actuación acabase como merecía.
Belako
A continuación llegaría, casi sin descanso, lo más esperado de la jornada. Los primeros: Belako, que no fallan en casi ningún festival, y tampoco faltarían a la cita de Eibar. Inmersos en la presentación de su último trabajo «Render Me Numb, Trivial Violence», los de Mungia abrieron la noche, entre lluvia, con «Maskenfreiheit», tema del que recientemente han publicado el videoclip.

De este último trabajo también sonaron «Lungs», «Over The Edge», primer single, o «Render Me Numb». El grupo ha dejado de lado el teclado en directo y opta por las partes pre-grabadas, dejando todo el protagonismo vocal a Cris, sólo apoyada, esta vez, por Josu en «Zaldi Baltza». Cerraron con dos clásicos: «Sea Of Confusion» que abrieron con los agradecimientos pertinentes, y «Haunted House», un himno para el desmelene. Ración de pedales y fin. Hora escasa de actuación que consiguió secar el cielo eibarrés.

Varios de los temas incluidos en el setlist nos sonaron diferentes, quizás desconocidos, y nos llamó la atención la guerra de papeles mojados de Josu con parte del público en uno de los temas. Así también se hacen fans…
Toundra
Si Belako eran los primeros «imperdibles» de la noche, Toundra fueron los que secundaron dicho adjetivo. Los cuatro, sin ningún pie de micro en escena (los temas son todos instrumentales), fueron la apisonadora de la noche. Casi sin parones entre temas, sólo para recibir las mayores ovaciones de la noche, presentaron su último trabajo «Vortex» (2018). De aquí salieron «Cobra», «Tuareg» o el éxito «Mojave».

En cuanto al sonido, variaba en función del lugar escogido, cosa que pasó durante casi todo el festival. Demasiados vatios para según qué grupos… En primeras filas se perdieron detalles de los punteos de la guitarra de Esteban.
Repasaron otros temas más antiguos como «Bizancio» o «Cielo Negro» y dejaron la imagen de la noche al agradecer al público a través de las pastillas de sus guitarras. Hora y cinco minutos de instrumentales que se llevaron la mayor ovación de la noche, se notaban las ganas del respetable.

Próxima oportunidad de volver a verles: el 29 de septiembre, en el Kafe Antzokia de Bilbao (entradas aquí).
Jardín de la Croix
Casi desde que a las 19h estábamos entrando por la puerta del Ez Dok Fest, no habíamos tenido descanso, y la propuesta de Jardín de la Croix (grupo también instrumental) no parecía la más acertada. Decidimos reponer fuerzas y fue nuestra música de fondo mientras decidíamos entre la oferta gastronómica, cubierta por varios food-trucks.

Viva Belgrado
El festival sólo contaba con un escenario, y por tanto, los cambios de grupos eran, a veces, auténticos atentados contra nuestros oídos. Muchos de ellos, con un volumen excesivo, hacían prever lo que después veríamos. Muestra de ello: Viva Belgrado. Los «berridos» de Cándido nos dejaron desconcertados. Fueron su mejor calentamiento para los que vendría después.
Eran la 1:45 cuando los cuatro «belgrados» salieron a escena. Batería, bajo, dos guitarras y un solo pie de micro a un lado. Como los antiguos curas, de espaldas, oficiaron casi todo el bolo el bajo de Ángel y la guitarra de Pedro. Cándido arrancó con gritos a capela que desde nuestra posición no llegamos a entender. ¡Vaya chorro de voz!

De su último trabajo «Ulises» (2016) sonaron «Annapurnas» o «Apaga La Llum». También repasaron temas de sus anteriores discos como «De Carne Y Flor» o «Hostsonanen». 50 minutos de actuación con partes guturales que fallaron…
Nerabe
Eran casi las 3 de la mañana y los encargados de cerrar la primera jornada del Ez Dok Fest serían los donostiarras Nerabe. Mucho público ya se había marchado y, de nuevo, el sonido no ayudó en nada. Los estilos de Toundra, Viva Belgrado y Nerabe son muy distintos, y el sonido también debería ser distinto. Casi no pudimos disfrutar.

Presentaban su primer LP «Toki-On» (2018), de estética y estilo muy asiático. Así abrieron la actuación, con intro recordando al anime. Navegan entre temas en euskera e inglés, con la dulce voz de Sara. No faltaron los dos temas más conocidos: «Starting Point» y «Toki-On».
Y así, a las 3:30, cogíamos la lanzadera de Unbe a Eibar y poníamos rumbo a Bilbao. Tocaba descansar de una jornada larga y prepararnos para lo que vendría el sábado.
Texto: David Pereda
Fotos: Dave Blanco
