Miles Kane: Matando el rock – Kafe Antzokia | Bilbao
El inglés actuó en modo karaoke sin banda en directo
Que la música sigue evolucionando, es un hecho. Las listas de éxitos y los nuevos ídolos dela juventud ya son sólo nombres propios, nada de bandas. Los micrófonos en escena ya no necesitan de baterías, guitarras, bajos, ni teclados, ¿para qué cargar con toda la logística que implica si todo eso cabe en un pen drive? Los nuevos estilos o géneros musicales se han apuntado a esta nueva fórmula que tan bien les funciona. Pero todavía quedaba el plante estoico del rock, el metal o el pop, estilos que aunque cada vez es más común que las bandas lleven en sus directos secuencias pregrabadas, entienden que la experiencia del directo implica tocar en directo.
Existen alternativas menos pomposas como los acústicos, donde el artista se enfrenta, sólo o ligeramente acompañado, al difícil momento de la interpretación de sus temas frente a su público. Una conversación de tú a tú donde se puedan ver las costuras de las canciones, e incluso de las entrañas de quien las interpreta.

Un micrófono en mitad del escenario, rodeado por 4 monitores, dos guitarras, un par de amplis y poco más. Esta sobria y gélida puesta en escena es todo lo que ha traído Miles Kane a esta gira, por no traer no ha traído ni merch (un cartel con su foto y un código qr que te redireccionaba a su web, era todo ). Ni rastro de batería, bajo o demás acompañantes. ¿Será en acústico y no hemos leído bien el cartel de la promo? Reflexiones que nos hacíamos antes del comienzo.
Ten Tonnes, sin trampa ni cartón
El joven Ten Tonnes fue más honesto y completo su repertorio de treinta minutos en un acústico pero con guitarra eléctrica. Todo lo que sonó, era ejecutado en directo, con sus carencias para quienes no fueran duchos en su trabajo. Aun así, Ten no perdió la sonrisa y busco la complicidad del público en los coros de un par de canciones. Seguidoras en primera fila le arropaban y cantaban más allá de las peticiones de lo lo lo por parte de Tonnes. Pop rock británico que viajo desde los Arctic hasta Nirvana. «Silver Heat» cambió el paso y aceleró los acordes, al igual que lo hizo con «Monday Morning». «Better Than Me» sonó a himno pop y remató con «Lucy», muy en la línea de los desparecidos «The Maccabees».

Un directo en diferido
Del concierto de Miles Kane ya esta todo dicho. Una pena, pero nos quedamos con su anterior paso por Bilbao. Es cierto que sigue igual de deslumbrante, con mucho carisma y energía, pero verlo solo en el escenario… como que no concuerda lo que escuchamos con lo que vemos. Ha llevado el título de su disco «One Man Band» al extremo en sus performance. Los extremos también se tocaron en el repertorio, y «One Man Band» compartió protagonismo con «Colour of the Trap». Introdujo dos versiones en un momento en el que se despojó de la chupa de cuero y de la guitarra eléctrica para colgarse la acústica y esta vez si, enfrentarse sólo a «Dealer» (canción que canta junto a Lana Del Rey) y «Standing Next to Me» del grupo The Last Shadow Puppets (banda que comparte con su amigo Alex Turner de Arctic Monkeys).

Acabó con buena parte del público en el bolsillo con «Come Closer» y «Don’t Forget Who You Are». Como conclusión y recomendación personal, para la próxima visita ¿por qué no grabar también sus guitarras y que solo se dedique a cantar?
Texto y fotos: Dave Blanco
