Vulk / Cala Vento / Serpiente – Kafe Antzokia | Bilbao

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Despedida con relevo

Con tanto entre lo que escoger en la última noche de junio, desde Bilbao Indie Music siempre nos hemos acercado a apoyar la escena y bandas locales (si, y las no tan locales también), pero no nos queríamos perder una noche que se anunciaba como especial por lo que se iba a producir, y es que la banda Vulk despedía a uno de sus integrantes, su baterísta Chavi, y lo hacían rodeándose de amigos  tanto a un lado como al otro del escenario.

Serpiente

El trío local Serpiente parece haber encontrado la estabilidad en su triángulo con una formación actual compuesta por Bea, Ana y Elena, tres vértices para una propuesta arriesgada, original y nada clasificable, eso sí, ellas sí que se atreven con la definición, y se etiquetan de “euskal wave” o “suge synth”.

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En un abrir y cerrar de ojos, prácticamente lo que duró su tema de apertura del concierto, el Antzoki pasó de cinco personas a algo más de un tercio de entrada, mejor de lo que nos temíamos, y no sobró nadie. Los sonidos atmosféricos del órgano, las bases rítmicas del bajo y una batería sin bombo que tocan de pie, ponen de manifiesto sus ganas por la experimentación. Sonaron los temas de su, hasta la fecha, único trabajo de estudio, la dulce “Piedra”, la intimista “Zer Ari Haiz” o su psicokiller “AR”. En ocasiones costaba entender las voces debido a su particular estilo de cantar, algo así como desganado y susurrado, pero que a la vez casaba a la perfección. Mismo set de luces rojas imperturbables para toda la actuación y para la que tuvieron que pedir un poco de luz para poder leer unas palabras que llevaban anotadas en agradecimiento a Vulk y a su ya exbaterísta Chavi. Tras el breve inciso, vuelta al rojo y a los cortes de apenas dos minutos de duración para llegar a los cuarenta minutos de su actuación.

Cala Vento

Los catalanes hicieron buenas migas con los de Mungía en su anterior gira por el norte y fruto de ello fueron invitados por Vulk para una fecha tan especial. El dúo de batería y guitarra, hizo bailar a la tropa bilbaína congregada en el Antzoki con su indie rock en castellano.

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“Unos Poco y Otros Tanto” abrió la lata de las delicias con un buen sonido desde el principio. Ya por entonces pudimos disfrutar de un Aleix muy metido en el concierto y motivado. Los primeros coros del público llegaron con “Antes De Él ”, tema perteneciente a su último trabajo «Fruto Panorama» del que tirarían buena parte de su repertorio junto con su anterior larga duración “Cala Vento”.  También nos obsequiaron con una canción nueva “Remedios Contra La Soledad”, crítica a los estilos de vida y consumo que nos rodean en la actualidad.

Antes de introducirse en su lado más rockero o garajero, el dúo interpretó temas más pausados como “Puertas Traseras” o “Tus Cosas” (de nuevo los temas de su disco debut fueron de las más coreadas por el público). “Isabella Cantó”,  con esa guitarra que tanto nos recuerda a unos primeros Placebo, redirigió la segunda mitad de la actuación hacia su vertiente más salvaje y desfasada con Joan entrando más de seguido en las letras.

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Los Cala Vento también agradecieron a Vulk la invitación y dedicaron a Chavi “Estoy Enamorado De Tí”  por si no se había enterado ya de la admiración y respeto que tienen por él. Terminaron con “Isla Desierta”, uno de sus más sonoros singles y que más caló en la noche del sábado,  y “Abril” con la última frase cantada por la mitad de los asistentes sin ya instrumentación.

Vulk

Las dos baterías que aguardaban montadas en el escenario constataban el paso que iba a dar hoy Vulk sobre las tablas del Kafe Antzokia de Bilbao. Un relevo a la batería (que ya se llevaba produciendo en varias fechas recientes) que se oficializaba y que ponía punto, y quien sabe si final, a la labor de Javier Marco alias Chavi en la banda como integrante y cediéndole las baquetas a Jangitz.

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El comienzo fue con la formación que a partir de hoy podremos empezar a calificar como clásica, y con Andoni haciéndole perrerías a Chavi agarrándole por la espalda y tapándole los ojos en “No Muscle”.  Enseguida Andoni agarró la guitarra para interpretar “A Contemporary Statement” y “A Poison Tree” con esas notas de guitarra como si de un arpa se tratase. Las primeras filas ya comenzaban a moverse en lo que aparentaba ser un conato de pogo, el cual se produciría no mucho más tarde con la llegada de “Second Heat” y “Bugo Hall”. Mientras avanzaba el concierto, todo iba según lo previsto en un concierto de Vulk, Alberto al bajo sin parar un solo instante y Andoni bailando como un boxeador cuando se alejaba del micro, pero con “Zaldia Burning” llegó el momento del relevo, o eso pensábamos nosotros. A mitad de canción apareció Jangitz y terminaron el tema con las dos baterías tocando juntas, mientras Andoni cantaba con su micro detrás de los dos, tapándose con el telón negro que cubría el fondo del escenario.

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A partir de aquí Vulk continuarían su actuación hasta el final como quinteto, con sus dos bateristas tocando a la vez (como Lisabö). Un par de temas, más un breve parón para afinar instrumentos y reponerse de la descarga de vatios con la que estábamos más que cómodos, y su única canción en euskera “Behiaren Begirada” para concluir,  en la que la cantante de Serpiente subió rápido las escaleras para acompañar al micro a Andoni y cantar juntos la última parte, con esos “la la la”.

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Retirada de los cinco que no volverían salvo el protagonista de la noche Chavi, para saludar desde el centro y tirar un par de baquetas al público. Un final un tanto frío y seco, a nuestro parecer, para una noche que fue más especial en el fondo que en las formas.

Texto y fotos: Dave Blanco

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